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La pandemia ProxyBot: 9 millones de dispositivos Android secuestrados en la mayor red de proxies residenciales

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Una investigación exhaustiva del Grupo de Análisis de Amenazas (TAG) de Google ha revelado una crisis de ciberseguridad sin precedentes: el secuestro encubierto de aproximadamente 9 millones de dispositivos Android para crear la mayor red de proxies residenciales conocida. Esta operación sofisticada, que los investigadores de seguridad denominan red 'ProxyBot', representa un cambio de paradigma en la infraestructura del cibercrimen, transformando smartphones comprometidos en intermediarios involuntarios para tráfico malicioso mientras funcionan simultáneamente como una operación masiva de recolección de datos.

La ejecución técnica de la campaña fue alarmantemente efectiva. Los actores de amenazas distribuyeron aplicaciones maliciosas a través de tiendas de aplicaciones Android de terceros y sitios web de descarga engañosos, a menudo disfrazándolas como aplicaciones de utilidad legítimas, juegos o herramientas de servicio. Estas aplicaciones, una vez instaladas, solicitaban permisos extensos que parecían razonables en contexto pero que finalmente fueron abusados. Mediante una combinación de ingeniería social y manipulación de interfaz, los usuarios fueron engañados para otorgar permisos de servicios de accesibilidad, una potente función de Android diseñada para asistir a usuarios con discapacidades. Este acceso se convirtió en el elemento central de toda la operación.

Con los servicios de accesibilidad comprometidos, el malware podía realizar acciones sin mayor interacción del usuario. La carga útil principal inscribía el dispositivo en una red de proxies residenciales, convirtiendo efectivamente cada smartphone en un nodo de salida para el tráfico originado desde la infraestructura de los atacantes. Esto proporcionó a los actores de amenazas varias ventajas estratégicas: el tráfico parecía originarse desde direcciones IP residenciales legítimas en todo el mundo, eludiendo restricciones geográficas y filtros de seguridad basados en reputación. La escala, millones de dispositivos en numerosos países, hizo que la detección mediante patrones de IP anómalos fuera excepcionalmente difícil para los defensores.

Al mismo tiempo, el malware ejecutaba una rutina integral de exfiltración de datos. Recopilaba mensajes SMS (incluidas contraseñas de un solo uso para cuentas financieras y de redes sociales), listas de contactos, metadatos del dispositivo y tokens de autenticación. Este diseño de doble propósito, nodo proxy y recolector de datos, maximizó el retorno criminal de la inversión por cada dispositivo comprometido. La distribución geográfica mostró una concentración particular en Estados Unidos, México, Brasil, Indonesia y Rusia, lo que sugiere campañas dirigidas en regiones con alta penetración de smartphones y diferentes niveles de concienciación en ciberseguridad.

Las implicaciones para la comunidad de ciberseguridad son profundas. En primer lugar, esta operación explota la tensión fundamental en el modelo de permisos de Android entre funcionalidad y seguridad. Los servicios de accesibilidad, aunque esenciales para muchos usuarios, proporcionan un nivel de control del sistema que es catastróficamente peligroso si se secuestra. En segundo lugar, la masiva red de proxies residenciales socava los mecanismos de seguridad tradicionales basados en IP. Los sistemas de detección de fraude, las redes de entrega de contenido y las plataformas de seguridad de aplicaciones que dependen de la reputación de IP ahora enfrentan un desafío formidable, ya que el tráfico malicioso puede lavarse a través de millones de IP residenciales 'limpias'.

En tercer lugar, el incidente destaca los riesgos persistentes de la instalación de aplicaciones desde fuentes no oficiales (sideloading). Si bien Google Play Protect y medidas de seguridad similares han mejorado la seguridad del ecosistema oficial, las tiendas de terceros y las descargas directas de APK siguen siendo un vector de ataque crítico, especialmente en regiones donde las tiendas de aplicaciones oficiales son menos dominantes o donde los usuarios buscan aplicaciones no disponibles a través de los canales estándar.

Para los equipos de seguridad empresarial, la red ProxyBot crea nuevas dimensiones de riesgo. Las políticas de trae tu propio dispositivo (BYOD) ahora deben tener en cuenta la posibilidad de que los smartphones de los empleados puedan formar parte de una red proxy criminal, exponiendo potencialmente los recursos corporativos si los dispositivos acceden a sistemas empresariales. El componente de robo de datos también crea riesgos significativos de privacidad y robo de identidad para las personas, con mensajes SMS robados que permiten ataques de SIM-swapping y tomas de control de cuentas.

La respuesta de Google implicó identificar las aplicaciones maliciosas, notificar a los usuarios afectados a través de Google Play Protect e implementar firmas de detección. Sin embargo, el desafío de la remediación es sustancial. Eliminar completamente el malware a menudo requiere un restablecimiento de fábrica, ya que el mecanismo de persistencia del servicio de accesibilidad puede resistir la desinstalación convencional. Esto crea una carga significativa para millones de usuarios no técnicos.

La campaña ProxyBot señala una maduración de las tácticas del cibercrimen. En lugar de simplemente desplegar botnets tradicionales para ataques DDoS o spam, los actores de amenazas están construyendo infraestructuras sofisticadas y multipropósito que monetizan los dispositivos comprometidos a través de múltiples flujos: vendiendo acceso proxy en foros criminales, aprovechando datos robados para fraudes financieros y potencialmente alquilando la red a otros actores maliciosos. Esto representa un cambio hacia empresas criminales sostenibles y orientadas a servicios.

De cara al futuro, la industria de la ciberseguridad debe desarrollar nuevas estrategias defensivas. El análisis de comportamiento que detecta actividad de red anómala desde dispositivos móviles, incluso desde espacios IP 'confiables', será cada vez más importante. Las soluciones de detección y respuesta de endpoints móviles (EDR) necesitan monitorear mejor el abuso de los servicios de accesibilidad. Quizás lo más crítico es que debe haber un renovado enfoque en la educación del usuario sobre las fuentes de aplicaciones y las concesiones de permisos, particularmente para la potente función de servicios de accesibilidad.

El descubrimiento de esta red de 9 millones de dispositivos sirve como un recordatorio contundente de que el panorama de amenazas móviles ha evolucionado más allá del compromiso individual de dispositivos hacia ataques de infraestructura sistémicos. A medida que los smartphones se vuelven cada vez más centrales tanto para la vida personal como profesional, protegerlos para que no sean utilizados como armas a gran escala es uno de los desafíos más urgentes en la ciberseguridad moderna.

Fuentes originales

NewsSearcher

Este artículo fue generado por nuestro sistema NewsSearcher de IA, que analiza y sintetiza información de múltiples fuentes confiables.

9 million Android phones hijacked worldwide in hacker network: Google

The News International
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Este artículo fue redactado con asistencia de IA y supervisado por nuestro equipo editorial.

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